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Entradas

Salamanca

"En Salamanca, la última primavera, la encontré por la calle, tan risueña como siempre. Yo le dije que bueno que pasaba por aquí, que venía a ver a Amaral, en Salamanca...". Pumuky anda de viaje, qué raro, pero me ha escrito una pequeña carta contándome lo que le ocurrió en Salamanca, para que yo lo publique. Al leerla, uno se da cuenta que el Pumu será de madera, pero tiene corazón; será de madera, pero tiene alma, tiene ganas de vivir y de gozar...  y de viajar; quizás en el fondo el Pumu sea un reflejo de nuestro alma, ese niño pequeño que todos llevamos dentro, al que nos queremos abandonar para conocer mundo. En fin, que me cuenta nuestra pequeña Marioneta que en Salamanca se dejó llevar y disfrutó de la vida; disfrutó de la gente que lo acompañaba, de aquel concierto, de los encuentros inesperados, de sus cada vez más numerosos fans... Y el viaje le sirvió para decidir su nuevo destino, en duda entre Bolivia y los Estados Unidos. Salamanca es una ciudad u...

Tengo álbum en Fickr

Sigo modernizándome. En este caso, un amigo me ha dejado un huequecito en su flickr, para que pueda meter algunas de mis fotos. Os pongo aquí un álbum y el enlace. Saludos viajeros. http://www.flickr.com/photos/dikaios/sets/72157616621483480/

Go West VII: Mérida

Tenía yo muchas, muchas ganas de conocer Mérida, y no me decepcionó. Emérita Agusta dona a nuestros ojos imágenes de dos mil años de antigüedad. Me encantó. Me encantó el puente romano, el teatro y el afiteatro, el circo... Rememoré aquellos primeros días míos en Roma, por el ambiente, el calor y el agobio de gente, que no fue poco, jjjjj. ...Y eso que me marché de Mérida sin ver apenas la mitad de las cosas que hubiera querido. Pero me encantó perderme y actuar, cual actor dramático, por las gradas y el escenario de su famoso teatro. Creo que es una ciudad para visitar con tiempo, con tres o cuatro días al menos, y, a ser posible, en primavera, cuando ni el frío, ni el calor extremeños aprieten. Por cierto que, a pesar de que éramos miles los turístas que invadíamos la ciudad aquel día, la gente de Mérida me pareció de lo más amable y servicial con los visitantes. Un ejemplo a seguir por otras ciudades Patrimonio, donde no se trata bien al visitante, porque, al fin y al c...

Go West VI: Évora

Me dice la tiita Mária que cuando hable de Évora (no confundir con la antigua Ébora en Sanlúcar, ni con los Cinebora, en Talavera de la Reina) no me olvide de mencionar el Hotel Dom Fernando. Es precioso, te tratan bien, tiene grandes aparcamientos gratuitos en el exterior, y te devuelven gratis todo lo que te olvidas. Sobre Évora, decir que se puede visitar al volver de Portugal, como hice yo, al ir para allá, o simplemente como base de referencia para conocer la región portuguesa del Alentejo, que tiene unos pueblos preciosos que yo me quedé con ganas de conocer. Évora en sí es una pequeña ciudad que ha ido aglutinando obras de arte a lo largo de los tiempos. Me encantó la el templo romano de Artemisa, que conserva una docena de columnas con mármol de Estremoz. Desde la misma plaza del Conde Villa Flor puedes ver a lo lejos la impresionante silueta de la catedral romano-gótica. Sin moverte del sitio, puedes encontrar varios museos y hasta la biblioteca. También hay preciosas vistas d...

Go West V: Sintra

En mi corta pero intensa vida como viajante he visto muchas cosas; ciudades preciosas, enormes palacios y grandes tesoros naturales. Tengo que confesar que aún así me sorprendió mucho lo que vi en Sintra, que aglutida todo eso y mucho más. Acabo de llegar de Portugal, y me vais a perdonar que no siga el orden cronológico del viaje con esta entrada, que no empiece por el principio, para poder explicar a un tiito que se va para Portugal lo que hay en esta preciosa ciudad. Vamos, que en vez de escribírselo a él, os lo escribo ya a todos. Antes de nada, tres consejos. Para ir a Sintra lleva calzado muy cómodo, si es posible, calzado de montaña (y si estás en forma, muuucho mejor). Que no se te olvide una linterna. Y es un lugar muy romántico si vas en pareja. La ciudad era residencia veraniega real y foco de atracción de escritores, atraídos por su belleza y naturaleza. Allí puedes ver parques, quintas y palacios como el Real, Nacional de Sintra, da Pena, de Queluz, Montserrate, Mafra, S...

Go West IV: Cascais

Cascais es una bonita ciudad costera a unos veinte kilómetros de Lisboa. Existen dos formas de llegar hasta ella: por la autopista de peaje rápida o por la carretera sinuosa que recorre la cosa, huyendo del Mar de la Paja para adentrarse en el Oceano Atlántico. Evidentemente, a mí me gustó la segunda. Cascais es tranquilidad y playa. Tiene varias calas preciosas y playas extensas de arena dorada; todo un paraíso de sol, arena y mar. También es un buen sitio para practicar windsurf, y su puerto tiene capacidad para quinientas embarcaciones. Para comer, os recomiendo por la atención, el precio y los postres el bar O Galeâo En Cascais hay marcha incluso en invierno. A mí particularmente me gustaron sus baretos irlandeses (vale, soy un poco friky, lo reconozco). También me encantó pasear de noche de cala en cala, visitar su puerto y hasta la fortaleza defensiva que por allí existe. Es a última hora cuando también visité la Boca del Infierno, especie de arco por el que cruza el mar. Er...

Go West III: Lisboa

La verdad es que he tardado mucho tiempo en conocer Portugal y su capital, Lisboa. Demasiado tiempo. Lisboa es una preciosa ciudad marcada por mi querido Río Tajo, convertido ya en Mar de la Plata, y el azulejo, cerámica a la que da nombre y que la engalana en ocasiones hasta la saturación. En dos días, me dio tiempo a ver los barrios turísticos más importantes de Lisboa, el Bajo (Baixa), el Alto, la Alfama y Belem. También me dejé seducir por el río Tajo o Tagus y sus magníficos puentes, uno de ellos de más de diez kilómetros de longitud. El barrio Bajo es el centro financiero y comercial. Prácticamente se destruyó en el terremoto de 1755, y su reconstrucción lo fijó con calles cuadriculadas, muchas peatonales ya, con el tan típico allí adoquinado en blanco y negro. Me encantó la plaza del Comercio, tras el Arco Triunfal, con el acceso al Tajo. Para subir al barrio Alto , exiten tranvías, o el ascensor de Santa Justa. Aunque una marioneta fuerte como yo, prefiere subir a pata, que ta...