Valencia, 13 de diciembre de 2008



Cuando un plan se viene abajo, hay que tener la capacidad de buscar otro que lo sustituya, y a ser posible, lo mejore. Eso hice yo cuando me fui a Valencia. La tita M. y la tita Cris (esa que se empeña en decir que soy una nena) hicieron una escapada de lo más breve. Aun así nos dio tiempo a ver un poco la ciudad, aunque nuestro guía improvisado no la conociese del todo bien.

En 24 horas y con un concierto de por medio, apenas hay tiempo para un paseo por la zona más turistica de la ciudad. Si lo haces en fin de semana y antes de navidad, podrás comprar lotería en cualquiera de las administraciones que llenan las calles del casco. Arriba estoy en la plaza del Ayuntamiento, enfrente del mismo. Y en la foto de abajo tengo detrás la torre de Santa Catalina.
Os puedo desrecomendar el hostal donde nos quedamos: creo que me gustó tan poco que he olvidado su nombre. No pasa nada, ojeo la factura y os lo pongo otro día. Estaba en pleno centro pero el personal era muy desagradable. La próxima vez probaré otro.
La playa de la Malvarrosa es sin duda la más conocida de la ciudad. En su paseo marítimo hay puestos de venta ambulante donde siempre encuentras algo que comprar. El tiempo no acompañó nuestra escapada, así que iré comprando la protección solar para la próxima vez. Nononononono, no me preguntéis más sobre Valencia, ya volveré con más tiempo.



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