La Diosa del Ámbar V: Tallin

Lo primero que hice al llegar de noche a Tallín fue acercarme al Ayuntamiento. Allí, detrás de una barra de las rejas a ras de suelo del quinto arco por la izquierda, una amiga que había estado un par de días antes, me dejó un mensaje con un par de recomendaciones sobre qué ver en la capital de Estonia. La nota nos aconsejaba que debíamos tomarnos una caña en el Hell Hunt y visitar el Monasterio Dominico.
El Hell Hunt es el primer pub abierto en Estonia tras dejar de ser república soviética. Como en todo Tallín, la cerveza más cara está a euro y medio el medio litro. Hay varios ambientes agradables. Entrar al Monasterio Dominico es caro, pero puedes intentar negociar con las monjitas. Por cierto, que no te pierdas el estudio de pinturas que hay anexo. El tío es un borde de cuidado, pero las obras están muy chulas.
A Tallín últimamente le comparan mucho con Praga. La capital de Estonia es un sitio con mucho encanto medieval. De hecho, decían que era la más occidental de todas las cidades de la antigua Unión Soviética. A mí, diga lo que diga la guía de viaje con la que fui para allá, me parece me parece que hoy en día está ya un poco convertida en ciudad museo, una especie de parque temático 'Visita Tallín y sus monumentos medievales'.
Sí se parece a Praga, pero en más pequeñito y en caro. Porque hasta allí va mucho turismo nórdico. Y por las noches los fines de seman hay una marcha alucinante. Aunque, eso sí. Cenar es caro, pero irse de cañas o copas es bastante más barato que en España.
Al margen de los consejos de mi amiga, no puedes dejar de visitar la catedral de Tallín. Como es de estilo ruso, los estonios están debatiendo si la tiran a no, así que date prisa por si acaso.
Las murallas son muchas y se extienden en distintos tramos que vale la pena ver. Mientras vas bordeándolas, verás unas larguísimas escaleras que te llevan a un mirador con unas vistas espetaculares a la ciudad.
Dentro de la misma, a mí me enamoró sobremanera la zona medieval y el pasaje de Santa Catalina.
¿Qué es lo que no me gustó de Tallín? Pues los 'tallinenses' (¿se dirá así?) presumen de haber inventado el mazapán. Todo el mundo sabe que el mazapán se inventó en Toledo, donde hay varios conventos pleiteando por la patente.

Si vas a ir a Tallín, ahí van algunos consejos:
-La estación de autobuses está a sólo diez minutos andando del centro, por mucho que tardes en taxi un cuarto de hora. Así que ya sabes, sólo pilla uno si, como en mi caso, llegas de noche y sin plano. Lo bueno es que allí te dejan pagar en euros
-Por cierto, cambia a la moneda estonia ('tallarines' a partir de ahora) en la propia estación. Es el único sitio que encontré en el que no te cobran comisión.
-El transporte público a otras ciudades es pésimo. Si vas a hacer una excursión de un día, asegúrate de no volver en el último autobús, no sea que no lo haya.
-Bebe todo lo que quieras. La cerveza está tirada, y las copas también. Eso sí, a partir de las tres, sólo encuentras bares de streap tease abiertos. Ahora entiendo por qué estaban ya allí borrachos a las diez de la noche.
-Por cierto, allí son europeos para lo que quieren; no te venden alcohol en las tiendas a partir de las diez de la noche.
-Del Eurohostel decía la guía que tenía habitaciones sosas y moqueta azul. Pues estaba bastante sucio; no sólo las moquetas. Si lo que quieres es dormir amontonado, entre sábanas y somieres sucios, con un solo baño para tíos y dos para tías (ninguno para marionetas), con un trato desagradable, en un sitio donde te repiten que pagues ya, te hacen salir antes de tiempo, te meten gente de más en la habitación y te quieren cobrar siempre de malos modos y sin aviso hasta por dejar las maletas, tu sitio es el Hostal, en la calle Nunne, 2. Si no, búscate otro alojamiento, aunque sea más caro.
-A, y si vas a ir otras localidades bálticas, no compres los recuerdos en Tallín. Son los mismos, pero más caros.

Pd.: Si te han gustado otras cosas en la ciudad que yo no menciono, propongo que las escribas y las dejes en un mensaje secreto en las rejas del quinto arco por la izquierda.
Y si al llegar allí ves un mensaje, leelo y déjalo. Pero mándame una foto del lugar.



Muchos bares de Tallín, como el Hell Hunt, tienen su cerveza propia.

Pero la más común en la ciudad es la A.Le Coq, una pilsen muy suavecita que da nombre al estadio de fútbol de la ciudad


Más información sobre Estonia, Letonia y Lituania, en el blog amigo El Rincón de Díkaios.

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