Ruta Toledana I - Castillo de San Martín de Montalbán

Mensajero: Schhhhhhhhhhh, silencio. Acercaos aquí mi señor. Tengo un mensaje para vos. Me manda la princesa. Está inquieta, nerviosa. Hay mucho movimiento en el Castillo. Y cree que no es para bien. Quiere reunirse con vos mañana, al amanecer, no faltéis.
Comunero: sé que su padre se empeña en que no podamos ser felices el uno al lado del otro. Acudiré con mi amada, pero si pasase algo, decidle de mi parte que no me olvide, que busque las maneras de hacedme saber cómo está, dónde está.
Al día siguiente, al punto rayaba el alba, el comunero se escurrió entre las murallas del castillo. Allí, sólo el vacío, sólo la nada. No estaba la princesa adorada.
Comunero: se la han llevado. Pero yo te encontraré querida, luz de mi vida, sueño de mi noche, sosiego de mi atardecer. Buscaré tu rastro hasta el infinito y te hallaré.
Entonces fue cuando la vio. Allí donde otras noches apoyaba su dulce rostro antes de permitirle darle un beso, allí, una pequeña nota encauzaba sus anhelos. Sus pistas seguiría y a su amada rescataría. Sólo necesitaba: tiempo, ingenio, y unos amigos.

Con este diálogo comienza la rockambolesca aventura que iniciamos el pasado 31 de enero mis amigos Roque, Trompi, Jordy y yo. Estábamos en el castillo templario de San Martín de Montalbán, cuando el mensajero nos puso en conocimiento la situación, e inmediatamente nos aliamos a la causa...



Buscamos y buscamos, como veis, por todo el lugar. El castillo se alza sobre un escarpe de cien metros de algura, cortado por el río Torcón, que hacía de foso por tres de sus lados.
Se trata de una antigua fortificación árabe (quizás de origen visigoda) que tras la reconquista Alfonso VII entrega a los templarios. También destaca su historia comunera, p
ues tras su compra por Juan de Pacheco, lo heredaron sus sucesores.
La fortaleza es compleja en estructuras. Sorprende la longitud de sus murallas, que es de setecientos metros. En su interior hay más de mil quinientos metros cuadrados. Los lienzos sur y este son los más altos y espectaculares. Llama la atención su gran arco agudo de acceso, de época templaria.
Por cierto, que está sin excavar.

Finalmente, encontramos la nota que abajo reproduzco:

'Mi señor, me llevan presa, me alejan de su lado, pero pronto volveremos a abrazarnos. Siga indicaciones y yo le iré guiando. Serán duras las pruebas, pero fuerte debe ser nuestro amor.
He oído, mi señor, que me llevan presa a un lugar antiguo. Donde muchos rezaron y otros pelearon. Un lugar como llave al mundo en que encontrarás un pecado a resolver, y una deuda que pagar.
Allí donde las ovejas pastaron hallarás la solución al castigo.'

Qué aventuras nos deparará este pergamino? ¿Cuál será la siguiente fase de nuestro rescate?
Esto promete. No te pierdas la próxima entrada a mi blog

Más fotos del castillo, las que ha subido tiita Pollito en el facebook:
http://www.facebook.com/album.php?aid=2015496&id=1089504008
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